Allá por la última década del s. XIX, nuestra aldea fue destino turístico para las
clases pudientes que, atraídas por sus plácidos y bellos estíos, nos visitaban
con el propósito de “tomar las aguas” del mar Cantábrico.
Construido en 1902 sobre una atalaya en la Bahía del Abra, este hermoso
palacio es uno de los pocos edificios de estilo residencial, testigo soberbio de
esta época que aún se conservan en Santurtzi. |